José Esteban Pérez García

Discurso de ingreso del académico de número

Ilmo. Sr. D. José Esteban Pérez García.

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El pasado día 30 de enero del año en curso y en el salón de actos de la sede del IIE, tuvo lugar el acto de recepción pública, como académico numerario de la Real Academia de la Mar, del Ilmo. Sr. D. José Esteban Pérez García, al que contestó, el también académico numerario, el Ilmo. Sr. D. Juan Andrés Sáez Elegido.

El académico recipiendario pronunció un discurso titulado: “LA UNIÓN EUROPEA, EL MAR Y LA SOBERANÍA ESTRATÉGICA. LA INGENIERÍA”, en el que resumió las claves de lo que ha sido su devenir profesional, muy mayoritariamente dedicado a ejercer la ingeniería naval como herramienta defensora del sector marítimo y su progreso, mostrando su firme convicción de que, en un país como España, el quehacer marítimo en todos sus variados aspectos requería ser defendido, afirmando que, como en todo, algunas veces se gana y otras se pierde, pero el proceso es largo y siempre quedará la esperanza de que algún día, España pueda presumir de ser respetada como la nación marítima que debe volver a ser, pues es imprescindible que la mar se transforme para muchos en un capítulo importante de sus vidas.

Le contestó D. Juan Andrés Sáez Elegido, que destacó el ingente trabajo realizado por el académico recipiendario, destacando sus cualidades y detallando los hitos más importantes que han jalonado su vida profesional, tanto en astilleros españoles, v.g. en 1985 fue nombrado director del Astillero de Cádiz de Astilleros Españoles SA. añadiendo D. Juan Andrés: “Quiero resaltar que para un Ingeniero Naval ser director de un gran astillero es una aspiración al alcance de muy pocos (…)”, como en su destacado trabajo en la Comisión Europea, de cuyo desempeño dijo: “La intensa y sacrificada labor de José Esteban tanto ante nuestros colegas constructores navales, como ante las autoridades y funcionarios (…) de la CEE hizo posible que (…) pasásemos de una actitud de incomprensión y hasta de un cierto menosprecio por parte de unos y otros, a cambiar la pobre imagen que se tenía de la industria española en particular y de España en general, por la de un país en pleno crecimiento, con unos cuadros profesionales de primer nivel y una capacidad de abordar los problemas comparable a la de cualquier país de los doce que a la sazón integraban la Comunidad Económica Europea”.

Finalizado el acto con la imposición de la medalla de académico y la entrega del diploma acreditativo, se ofreció una copa de vino español a los asistentes.